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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Actividades Déficit de Atención.

Aquí os dejamos tres enlaces con diferentes actividades y juegos relacionados con el déficit de atención y la memoria visual, la memoria auditiva y las dificultades en la orientación espacial y temporal. ¡A nosotras nos encantaron y, sobre todo, nos parecieron muy útiles!










Fichas para mejorar la atención.



En este enlace podéis encontrar numerosas fichas para mejorar la atención a la hora de realizar determinadas tareas, así como una serie de pautas para llevarlas a cabo.
¡Esperamos que os sean de utilidad!





sábado, 3 de diciembre de 2011

Actividades para niños/as con TDAH.

¿CUÁLES SON LAS MEJORES ACTIVIDADES PARA EL NIÑO CON TDAH?

- Deportes en equipo.
Béisbol, básquet, fútbol… casi cualquier deporte en equipo que sea una actividad altamente física y requiera total involucramiento es una buena oportunidad para aprender habilidades sociales y tomar modelos de comportamiento.





- Karate o Tae Kwon Do.
Estas actividades incluyen el rol de un modelo (el instructor), instrucciones claras e interacción con compañeros, así como de absoluto control mental y físico.

- Boy Scouts.
El participar en actividades con los boy scouts es la mejor actividad actualmente disponible para el niño con TDAH. Para que esto sea más efectivo, los líderes scouts deben tener entrenamiento sobre cómo trabajar con el niño y uno de los padres puede participar como miembro activo en la tropa.

- Actuación.
El escenario y el teatro son extraordinarios para el niño con TDAH. Tener la oportunidad de actuar diferentes personajes y escenas es una magnífica salida para la imaginación creativa del niño con TDAH.

- Modelos a escala, escultura, trabajo con madera o actividades mecánicas.
A la mayoría de los niños con TDAH les gusta resolver problemas o rompecabezas. Ayudarlos a aprender cómo cambiar sus ideas en realidades concretas y terminar completamente un proyecto que empezaron es extremadamente reconfortante para todos los involucrados, pero especialmente para el niño con TDAH. Una vez que la tarea se completa, el niño tiene un éxito sólido y visible, y puede decir: ¡Yo puedo hacerlo!

- Natación.
Es una actividad de inmersión total que requiere un esfuerzo físico y total concentración, con el plus de que es divertido.

- Clases de Arte o de música:
Es esencial ayudarle al niño con TDAH a expresarse por sí mismo; el arte y la música son dos maneras grandiosas de hacerlo.


ACTIVIDADES A EVITAR

- Excesiva Televisión.
Recientes estudios médicos indican que el efecto de la violencia que se ve en la televisión, así como la frecuencia de los anuncios, pueden tener un impacto negativo en las habilidades y valores de desarrollo del niño con TDAH. Igual que los videojuegos, ver la televisión es una actividad pasiva y aislada que quita tiempo para aprender habilidades importantes de desarrollo, interacción social, ejercicio físico que el niño necesita para crecer y convertirse en un adulto sano. En efecto, la televisión puede hacer más difícil el niño/a mejorar el aprendizaje y habilidades sociales.

- Videojuegos.
Las investigaciones nos muestran que en el cerebro del TDAH, estos juegos reducen la línea base de actividad cerebral. El resultado puede ser un cerebro híper-enfocado, que vuelve al niño adicto a los juegos, que hacen que el niño no tenga límites razonables.






viernes, 2 de diciembre de 2011

Técnica de la Tortuga.

Tecnica de la tortuga
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HISTORIA DE UNA TORTUGA:

En una época muy remota vivía una tortuga joven y elegante. Tenía  ______  años de edad y justo entonces acababa de empezar  ________  curso. Se llamaba Tortuguita.

A Tortuguita no le gustaba ir al colegio. Prefería estar en casa con su madre y su hermanito. No quería estudiar ni aprender nada de nada; sólo le gustaba correr y jugar con sus amigos o pasar las horas muertas viendo la televisión. Le parecía horrible tener que hacer cuentas y más cuentas y aquellos terribles problemas que nunca entendía. Odiaba con toda el alma leer y lo hacía bastante mal, y era incapaz de acordarse de apuntar los deberes que le mandaban. Tampoco se acordaba nunca de llevar los libros al colegio. En clase jamás escuchaba a la profesora y se pasaba el rato haciendo ruidos que volvían locos a todos. Cuando se aburría, y sucedía muy a menudo, interrumpía la clase chillando o diciendo tonterías que hacían reír a todos. En ocasiones intentaba trabajar, pero lo hacía rápido para terminar cuanto antes y se volvía loca de rabia cuando, al final, le decían que lo había hecho mal. Cuando esto ocurría arrugaba las hojas o las rompía en mil pedazos. Así transcurrían los días.

Cada mañana, camino al colegio, se decía a sí misma que iba a esforzarse todo lo posible para que no la castigasen en todo el día. Pero al final siempre acababa metida en algún lío. Casi siempre se enfurecía con alguien y se peleaba constantemente, aunque sólo fuera porque creía que el que la había empujado en la cola lo había hecho a propósito. Se encontraba siempre metida en dificultades y empezó a estar harta del colegio. Además una idea empezó a rondarle la cabeza: “soy una tortuga muy mala”, se decía. Estuvo pensando esto mucho tiempo, sintiéndose muy mal, muy mal.

Un día, cuando se sentía más triste y desanimada que nunca, se encontró con la tortuga más grande y más vieja de la ciudad. Era una tortuga sabia, tenía por lo menos 100 años y su tamaño era enorme. La tortuga sabia se acercó a tortuguita y le preguntó qué le ocurría. Tortuguita tardó en responder, impresionada por semejante tamaño. Pero la vieja tortuga era tan bondadosa como grande y estaba deseosa de ayudarla. ”Hola” dijo con voz profunda y atronadora, “voy a contarte un secreto. ¿No comprendes que llevas sobre ti la solución a los problemas que te agobian?”. Tortuguita no sabía de qué le estaba hablando. “Tu caparazón, tu caparazón”, dijo la tortuga sabia, “para eso tienes una coraza. Puedes esconderte en su interior siempre que te des cuenta que lo que estás diciendo o haciendo te da rabia. Entonces, cuando te encuentres dentro de tu concha dispondrás de un momento de tranquilidad para estudiar tu problema y buscar la mejor solución. Así que ya lo sabes la próxima vez que te irrites, métete inmediatamente en tu caparazón”.

A Tortuguita le gustó la idea y estaba impaciente por probar su nuevo secreto en el colegio. Llegó el día siguiente y de nuevo Tortuguita cometió un error que estropeó su hoja limpia y reluciente. Empezó a experimentar otra vez sentimientos de rabia y de furia y, cuando estaba a punto de perder la paciencia y arrugar la hoja, se acordó de lo que le había dicho la vieja tortuga. Rápida como el rayo encogió sus brazos, piernas y cabeza, apretándolos sobre su cuerpo, deslizándose hacia el interior de su caparazón. Permaneció allí hasta que tuvo tiempo para pensar qué era lo mejor para resolver su problema con la hoja. Fue estupendo para ella encontrarse allí tan tranquila y confortable sin que nadie la molestara. Cuando por fin salió se quedó sorprendida al ver que su maestra la miraba sonriente. Tortuguita explicó que se había puesto nerviosa porque había cometido un error. La maestra le dijo que estaba orgullosa de ella porque había sabido controlarse y entre las dos resolvieron el problema de la hoja. ¡Parecía imposible que con una goma y borrando con cuidado la hoja pudiera volver a quedar limpia!

Tortuguita siguió aplicando su secreto mágico cada vez que tenía problemas, incluso en el recreo. Pronto todos los niños que habían dejado de jugar con ella por su mal carácter descubrieron que ya no se enfurruñaba sin motivo alguno. Al final de curso Tortuguita aprobó todo y ya no le faltaron nunca amigos.



lunes, 14 de noviembre de 2011

Estrategias útiles a nivel de organización en el aula.

1. Proporcionar a los alumnos con TDAH un ambiente estructurado, predictivo; informando de las reglas y normas del aula, procurando que estén siempre visibles.

2. Simplificar las instrucciones, utilizar palabras motivantes e intentar siempre atraer su atención. Comprobar que las han escuchado y entendido.

3. Dar actividades cortas y graduadas, si es necesario fragmentar una actividad larga en otras más cortas, de manera que puedan terminarse sin dificultad. No exigir todo a la vez, fragmentar en pequeños pasos. Las personas con TDA-TDAH, ante una tarea muy extensa se pueden sentirse angustiados y tienden a pensar que no son capaces de hacerlo, provocando frustración.
  
4. Saber que estos alumnos tienen un "tiempo" diferente a los demás en todo lo que hacen. Suelen tener un tiempo máximo de atención sostenida, generalmente media hora.

5. Alabarlos cuando acaban una tarea correctamente, ofreciéndoles un refuerzo positivo.

6. Intentar motivarlos con tareas que sean de su interés.

7. Establecer límites claros y concisos, no punitivos en el caso necesario y dar a saber lo que esperamos de él.
  
8. Mantener siempre a la vista los horarios y cualquier variación de la rutina, anticipando las novedades.

9. Evitar que los alumnos con estas dificultades de atención estén sentados cerca de la ventana o la puerta, para que los estímulos externos no modifiquen el nivel de atención. Sería conveniente que estuviera sentado en las primeras filas cerca del profesor y/o sentarlo con un compañero que sea tranquilo y atento.

10. Indicarle que sólo tenga sobre la mesa el material imprescindible para la tarea asignada.
  
11. Utilizar recursos informáticos, que les permita estar sentados más tiempo, debido a que el movimiento está fuera.

12. Utilizar medios audiovisuales (mapas, ilustraciones, power point, etc.) para reforzar la información que se da de forma oral, esto ayuda a focalizar la atención.
  
13. Incluirlos progresivamente en debates y discusiones con sus compañeros, clarificando inicialmente las reglas del mismo, especificando que cada uno tiene un turno de palabra y ayudándoles a organizar su discurso oral.

14. Ayudarlos a llevar una agenda organizada, clara y limpia. Su falta de organización le puede dificultar.
  
15. Intentar que aprendan técnicas de subrayado y anotaciones al margen. Les ayuda a focalizar su atención.

16. No hacerles sentir diferentes del resto de compañeros. No destacar especialmente su problema públicamente.
  
17. Realizar frecuentes contactos visuales durante la clase, para hacer los volver de su distracción.

18. Comprobar de forma habitual que copia las tareas de la pizarra.

19. Pedir que salga a la pizarra cuando creemos que lo hará bien, mejorando así su autoestima y confianza.

20. Explicar al principio de la clase qué y cómo se enseñará, y al final comprobar lo que se ha aprendido.
  
21. Destacar más la calidad que la cantidad (tareas, preguntas, ejercicios, preguntas de examen, etc.).

22. Explicar con detalle los criterios de corrección para aprobar la materia (trabajos, dossiers, exámenes, libretas...)

viernes, 28 de octubre de 2011

Páginas web TDAH

Nos gustaría que visitarais las siguientes páginas web, las cuales contienen información muy interesante acerca del TDAH.
















martes, 11 de octubre de 2011

Preguntas frecuentes sobre el TDAH

A continuación os presentamos una serie de preguntas generales sobre el TDAH que nos parecieron muy útiles y de gran interés, tanto para los especialistas en el tema como para las familias.

1. ¿El TDAH es un trastorno inventado?

No. El TDAH fue descrito por primera vez en una publicación científica en el año 1902, no mucho después que trastornos como la Esquizofrenia o el Trastorno Bipolar. Existen además, en la literatura no científica, descripciones de niños que se corresponden con lo que hoy denominamos TDAH desde mucho antes.

2. ¿Cuántos niños sufren TDAH en España?

El TDAH es padecido por muchos niños españoles. Se estima que el 5% de la población infanto-juvenil la sufre, lo que equivale a uno o dos niños por aula.

3. ¿Quiénes tienen más posibilidades de padecer TDAH? ¿Los niños o las niñas?

Con respecto a la relación entre los sexos, los niños son más propensos que las niñas a sufrir TDAH, en cifras que varían de 4 a 1. El TDAH que combina todos los síntomas es el más común en varones de edad escolar, mientras que el trastorno en el cual predomina el déficit de atención, es más usual entre chicas adolescentes.

4. ¿El TDAH se manifiesta de la misma manera en todas las personas?

No, el TDAH es un trastorno complejo, cuyos síntomas están presentes en muy distinto grado en cada persona. Además, las consecuencias que estos síntomas pueden producir en un individuo son influidos por aspectos ambientales y personales.

5. ¿El TDAH es hereditario?

El TDAH tiene un componente genético importante, que determina hasta el 70% del trastorno. Sin embargo, los factores biológicos no genéticos y ambientales juegan también un papel importante en su desarrollo y, sobre todo, en la forma de manifestarse. Aunque su presencia en algún miembro de la familia es un factor de riesgo para los descendientes, no todos los niños con TDAH tienen antecedentes familiares.

6. En los casos de TDAH ,¿la hiperactividad se pasa con el tiempo?

No. La hiperactividad es el resultado de una alteración evolutiva que afecta a la maduración de algunas funciones mentales y al desarrollo del niño. Esto supondrá una realización defectuosa de ciertos aprendizajes.
Se estima que más del 80% de los niños que presentan el trastorno continuarán padeciéndolo en la adolescencia, y entre el 30-65% lo presentarán también en la edad adulta. Sin embargo, las manifestaciones del trastorno irán variando notablemente a lo largo de la vida. Sólo un buen tratamiento podrá mejorar el comportamiento hiperactivo.

7. ¿El niño con TDAH actúa con mala intención?

No, dado que en gran parte, sus comportamientos dependen de los síntomas del trastorno y de su dificultad para retener lo aprendido y aplicar los aprendizajes (incluidos los de normas de conducta). Es evidente, entonces, que sus conductas negativas no son intencionadas. Además, el primero que sufre las graves consecuencias negativas de las mismas es el propio niño.

8. ¿El castigo es una buena solución para controlar el comportamiento de estos niños?

No, de hecho, se ha demostrado que el castigo sistemático es absolutamente ineficaz y perjudicial en la educación de los niños con TDAH. Estos niños tienen dificultades para retener y aplicar lo aprendido; esto no sólo ocurre en el ámbito académico, sino en general. Al niño con TDAH le cuesta entender lo que se puede o no se puede hacer; por ello, los castigos parecen ineficaces. En la mayor parte de los casos, les supone una forma de represión injusta que les incapacita para aprender las normas de comportamiento.
Por otra parte, su propia inquietud es muchas veces confundida con una mala conducta, lo que lleva a castigarle en exceso sin motivos reales, creando un acostumbramiento al castigo. Además, los comportamientos positivos muchas veces pasan desapercibidos, dando al niño la sensación de que sólo se le presta atención cuando se porta mal (de ahí que su comportamiento negativo pueda percibirse como una "llamada de atención").

9. ¿Cuáles son las limitaciones que puede padecer un niño con TDAH?

El TDAH no supone una incapacidad, pero sí dificultades en muchas facetas del desarrollo normal del niño. En el niño con TDAH existen alteraciones que producirán un rendimiento académico pobre, asociado a una baja autoestima, alteraciones emocionales y problemas en la integración social.
Si bien estos síntomas no suelen incapacitar a los niños con TDAH a alcanzar ciertas metas profesionales, éstos suponen verdaderas limitaciones con el paso del tiempo: en el rendimiento escolar, en las relaciones interpersonales, en el desarrollo de la personalidad.

10. ¿Tienen los padres la culpa de que su hijo padezca TDAH?

No, los padres no tienen la culpa. El entorno familiar del niño con TDAHpuede mitigar o potenciar la aparición de ciertos problemas de conducta. Las familias de los niños con TDAH son más castigadoras, más autoritarias y más negativas, pero esto es a menudo motivado por la propia conducta del niño. Sin embargo, la modificación de esos patrones familiares facilitará el mejor desarrollo del niño con TDAH

11. ¿El TDAH está vinculado a otros trastornos?

Sí. De hecho, los síntomas del TDAH muchas veces se confunden o aparecen con otros trastornos neurológicos, biológicos y conductuales. Casi la mitad de los niños con TDAH (en especial, los varones) también tienden a padecer el trastorno oposicional desafiante. El trastorno de conducta aparece simultáneamente entre el 30 y el 50% de los niños con TDAH. Del 20 al 30% de los niños con TDAH evidencian trastornos afectivos, y el 25%, trastornos de ansiedad. A su vez, más de un 20% presentan problemas específicos del aprendizaje (en lectura, escritura, matemáticas).
Existe además un vínculo entre el TDAH y el trastorno de tics o síndrome de Tourette, un trastorno neurobiológico que se caracteriza por tics motores y vocales. Si bien sólo un pequeño porcentaje de las personas con TDAH tienen Tourette, por lo menos el 70% de los que padecen Tourette también tiene TDAH

12. ¿Son todos los niños con TDAH rebeldes, oposicionistas y desafiantes?

Estas conductas son muy frecuentes en los niños con TDAH (son desobedientes, contestan a los adultos, parecen no escuchar cuando se les manda hacer algo, discuten o interrumpen con frecuencia). Esto se debe a que estos niños tienen dificultades para percibir su propia realidad y la de su entorno, lo que provoca que se sientan incomprendidos y "reprimidos" ante cualquier intento de corrección.
Sin embargo, las conductas oposicionistas y desafiantes no siempre están presentes, Y pueden surgir como síntomas accesorios del trastorno. Un niño sin TDAH también puede presentar este tipo de conductas (aunque con mucha menos frecuencia).

13. ¿Por qué el niño con TDAH tiene dificultades de aprendizaje?

Los niños con TDAH experimentan muchas dificultades para concentrarse y prestar atención; se aburren fácilmente y no terminan sus actividades correctamente. Esto hace que su rendimiento en clase sea menor de lo esperado con respecto a su capacidad intelectual.

14. ¿El TDAH se cura?

El niño con TDAH no puede dejar de serlo, dado que no se puede hacer que desaparezcan la causas de su trastorno (una alteración evolutiva que afecta a la maduración de algunas de sus funciones mentales y a su desarrollo). Sin embargo, es posible mitigar o eliminar las consecuencias negativas o síntomas que produce este trastorno.
Un buen tratamiento, aplicado desde muy temprana edad, puede evitar los déficits en la las capacidades afectadas por el trastorno y en el proceso de aprendizaje, que interfieren en la maduración del niño. En la mayor parte de los casos -dependiendo del tiempo de evolución del trastorno sin tratamiento-, se pueden evitar las limitaciones en el rendimiento escolar, en la percepción de sí mismo y del entorno, el desarrollo de la competencia social, etc.

15. ¿Qué cosas pueden mejorar o empeorar un TDAH?

Existen varios factores que ayudan a una buena evolución del trastorno:
  • Un diagnóstico precoz
  • Una educación coherente por parte de los padres
  • La transmisión de valores positivos y estabilidad familiar
  • El conocimiento por parte de los profesores y adaptación de las actividades educativas
  • La colaboración entre los padres y la escuela
Por el contrario, los siguientes factores pueden empeorar el pronóstico de TDAH:
  • Un diagnóstico retardado
  • Fracaso escolar
  • Una educación demasiado permisiva o severa
  • Desavenencias y hostilidad entre los padres
  • Problemas de salud en el niño
  • Precedentes familiares de alcoholismo, conductas antisociales u otros trastornos mentales
16. ¿Qué puede ocurrir con un adolescente cuyo TDAH no haya sido tratado durante la infancia?

El adolescente que no haya tratado su TDAH durante la infancia tendrá unos síntomas más marcados y podría mostrar otras alteraciones asociadas, como la ansiedad, trastornos de conducta, inadaptación social o consumo de sustancias. El TDAH no sólo afecta gravemente la vida personal y social de los jóvenes, sino que también repercute intensamente en sus familias, en la sociedad, y aumenta las necesidades de prestación sanitaria.
Un adolescente con TDAH sin tratamiento no sólo sufre un deterioro en las relaciones con los compañeros. También podría desarrollar conductas de riesgo, que suelen aumentar la probabilidad de sufrir traumatismos y accidentes de tráfico, embarazos no deseados o consumo de sustancias.
La natural inseguridad del adolescente unida al temor de sentirse estigmatizado, y a la posible presencia de un trastorno oposicional desafiante, hace que le sea más difícil comenzar o llevar a cabo el tratamiento. Por todo ello, es muy importante entablar una buena relación entre éste y el médico. De esta forma, el joven estará más abierto a escuchar los pormenores del trastorno y los beneficios del tratamiento, aumentando la probabilidad de conseguir un cumplimiento óptimo.

17 ¿Un adulto puede padecer TDAH?

El TDAH no desaparece con la edad. Sin embargo, como ha sido un trastorno poco conocido en otras épocas, existen muchos adultos que nunca han sido diagnosticados.
Muchos de ellos han compensado sus deficiencias y han aprendido a controlar las consecuencias negativas, que no constituyen un impedimento importante en el desarrollo de buena parte de su actividad. Sin embargo, otros no han desarrollado adecuadamente algunas de las facetas básicas de la persona, sufriendo trastornos de la personalidad, alteraciones emocionales graves, problemas afectivos o laborales, mayores tasas de accidentes de tráfico, dificultades en las relaciones sociales...

18. ¿Qué puede hacer la escuela con los niños con TDAH?

Conocer el problema para poder comprender e intervenir adecuadamente. Esto implica asesorar a los padres en la derivación del niño a un especialista adecuado y comprender las necesidades específicas del niño.
La colaboración entre colegio y familia es fundamental para un tratamiento efectivo. En muchos casos, el niño necesitará una valoración pedagógica que determine sus necesidades académicas, así como un plan de intervención escolar personalizado. Por otra parte, el profesorado debe informar a los padres a lo largo de todo el curso escolar, intercambiando información y experiencias, fomentando la colaboración entre la escuela y la familia.

19. ¿Qué pueden hacer los padres y familiares por su hijo con TDAH?

Aceptar el problema y acudir a especialistas que diagnostiquen y elaboren un tratamiento adecuado para el trastorno. A su vez, deberán buscar asesoramiento psicológico y psicopedagógico que les ofrezcan pautas educativas para establecer la relación educativa con su hijo, y la buena comunicación con el colegio. De esta forma se trabajará en sintonía desde las tres perspectivas: familia, colegio, especialistas.