sábado, 3 de diciembre de 2011

Actividades para niños/as con TDAH.

¿CUÁLES SON LAS MEJORES ACTIVIDADES PARA EL NIÑO CON TDAH?

- Deportes en equipo.
Béisbol, básquet, fútbol… casi cualquier deporte en equipo que sea una actividad altamente física y requiera total involucramiento es una buena oportunidad para aprender habilidades sociales y tomar modelos de comportamiento.





- Karate o Tae Kwon Do.
Estas actividades incluyen el rol de un modelo (el instructor), instrucciones claras e interacción con compañeros, así como de absoluto control mental y físico.

- Boy Scouts.
El participar en actividades con los boy scouts es la mejor actividad actualmente disponible para el niño con TDAH. Para que esto sea más efectivo, los líderes scouts deben tener entrenamiento sobre cómo trabajar con el niño y uno de los padres puede participar como miembro activo en la tropa.

- Actuación.
El escenario y el teatro son extraordinarios para el niño con TDAH. Tener la oportunidad de actuar diferentes personajes y escenas es una magnífica salida para la imaginación creativa del niño con TDAH.

- Modelos a escala, escultura, trabajo con madera o actividades mecánicas.
A la mayoría de los niños con TDAH les gusta resolver problemas o rompecabezas. Ayudarlos a aprender cómo cambiar sus ideas en realidades concretas y terminar completamente un proyecto que empezaron es extremadamente reconfortante para todos los involucrados, pero especialmente para el niño con TDAH. Una vez que la tarea se completa, el niño tiene un éxito sólido y visible, y puede decir: ¡Yo puedo hacerlo!

- Natación.
Es una actividad de inmersión total que requiere un esfuerzo físico y total concentración, con el plus de que es divertido.

- Clases de Arte o de música:
Es esencial ayudarle al niño con TDAH a expresarse por sí mismo; el arte y la música son dos maneras grandiosas de hacerlo.


ACTIVIDADES A EVITAR

- Excesiva Televisión.
Recientes estudios médicos indican que el efecto de la violencia que se ve en la televisión, así como la frecuencia de los anuncios, pueden tener un impacto negativo en las habilidades y valores de desarrollo del niño con TDAH. Igual que los videojuegos, ver la televisión es una actividad pasiva y aislada que quita tiempo para aprender habilidades importantes de desarrollo, interacción social, ejercicio físico que el niño necesita para crecer y convertirse en un adulto sano. En efecto, la televisión puede hacer más difícil el niño/a mejorar el aprendizaje y habilidades sociales.

- Videojuegos.
Las investigaciones nos muestran que en el cerebro del TDAH, estos juegos reducen la línea base de actividad cerebral. El resultado puede ser un cerebro híper-enfocado, que vuelve al niño adicto a los juegos, que hacen que el niño no tenga límites razonables.






viernes, 2 de diciembre de 2011

Técnica de la Tortuga.

Tecnica de la tortuga
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HISTORIA DE UNA TORTUGA:

En una época muy remota vivía una tortuga joven y elegante. Tenía  ______  años de edad y justo entonces acababa de empezar  ________  curso. Se llamaba Tortuguita.

A Tortuguita no le gustaba ir al colegio. Prefería estar en casa con su madre y su hermanito. No quería estudiar ni aprender nada de nada; sólo le gustaba correr y jugar con sus amigos o pasar las horas muertas viendo la televisión. Le parecía horrible tener que hacer cuentas y más cuentas y aquellos terribles problemas que nunca entendía. Odiaba con toda el alma leer y lo hacía bastante mal, y era incapaz de acordarse de apuntar los deberes que le mandaban. Tampoco se acordaba nunca de llevar los libros al colegio. En clase jamás escuchaba a la profesora y se pasaba el rato haciendo ruidos que volvían locos a todos. Cuando se aburría, y sucedía muy a menudo, interrumpía la clase chillando o diciendo tonterías que hacían reír a todos. En ocasiones intentaba trabajar, pero lo hacía rápido para terminar cuanto antes y se volvía loca de rabia cuando, al final, le decían que lo había hecho mal. Cuando esto ocurría arrugaba las hojas o las rompía en mil pedazos. Así transcurrían los días.

Cada mañana, camino al colegio, se decía a sí misma que iba a esforzarse todo lo posible para que no la castigasen en todo el día. Pero al final siempre acababa metida en algún lío. Casi siempre se enfurecía con alguien y se peleaba constantemente, aunque sólo fuera porque creía que el que la había empujado en la cola lo había hecho a propósito. Se encontraba siempre metida en dificultades y empezó a estar harta del colegio. Además una idea empezó a rondarle la cabeza: “soy una tortuga muy mala”, se decía. Estuvo pensando esto mucho tiempo, sintiéndose muy mal, muy mal.

Un día, cuando se sentía más triste y desanimada que nunca, se encontró con la tortuga más grande y más vieja de la ciudad. Era una tortuga sabia, tenía por lo menos 100 años y su tamaño era enorme. La tortuga sabia se acercó a tortuguita y le preguntó qué le ocurría. Tortuguita tardó en responder, impresionada por semejante tamaño. Pero la vieja tortuga era tan bondadosa como grande y estaba deseosa de ayudarla. ”Hola” dijo con voz profunda y atronadora, “voy a contarte un secreto. ¿No comprendes que llevas sobre ti la solución a los problemas que te agobian?”. Tortuguita no sabía de qué le estaba hablando. “Tu caparazón, tu caparazón”, dijo la tortuga sabia, “para eso tienes una coraza. Puedes esconderte en su interior siempre que te des cuenta que lo que estás diciendo o haciendo te da rabia. Entonces, cuando te encuentres dentro de tu concha dispondrás de un momento de tranquilidad para estudiar tu problema y buscar la mejor solución. Así que ya lo sabes la próxima vez que te irrites, métete inmediatamente en tu caparazón”.

A Tortuguita le gustó la idea y estaba impaciente por probar su nuevo secreto en el colegio. Llegó el día siguiente y de nuevo Tortuguita cometió un error que estropeó su hoja limpia y reluciente. Empezó a experimentar otra vez sentimientos de rabia y de furia y, cuando estaba a punto de perder la paciencia y arrugar la hoja, se acordó de lo que le había dicho la vieja tortuga. Rápida como el rayo encogió sus brazos, piernas y cabeza, apretándolos sobre su cuerpo, deslizándose hacia el interior de su caparazón. Permaneció allí hasta que tuvo tiempo para pensar qué era lo mejor para resolver su problema con la hoja. Fue estupendo para ella encontrarse allí tan tranquila y confortable sin que nadie la molestara. Cuando por fin salió se quedó sorprendida al ver que su maestra la miraba sonriente. Tortuguita explicó que se había puesto nerviosa porque había cometido un error. La maestra le dijo que estaba orgullosa de ella porque había sabido controlarse y entre las dos resolvieron el problema de la hoja. ¡Parecía imposible que con una goma y borrando con cuidado la hoja pudiera volver a quedar limpia!

Tortuguita siguió aplicando su secreto mágico cada vez que tenía problemas, incluso en el recreo. Pronto todos los niños que habían dejado de jugar con ella por su mal carácter descubrieron que ya no se enfurruñaba sin motivo alguno. Al final de curso Tortuguita aprobó todo y ya no le faltaron nunca amigos.



jueves, 1 de diciembre de 2011

Famosos con TDAH.



… y otras celebridades como Salvador Dalí, Thomas Edison, Henry Ford, Alexander Graham Bell, Hans Christian Andersen, Agatha Christie, Bill Cosby, Leonardo da Vinci, Galileo, Whoopi Goldberg, Lincoln, Napoleón Bonaparte, Edgar Allan Poe, Sócrates, Vincent van Gogh,entre otros, son sólo algunos de los ejemplos ilustres que presumiblemente han sufrido o sufren el TDAH. 




viernes, 25 de noviembre de 2011

El test más avanzado para la evaluación del TDAH.


Relacionado con el vídeo anterior, encontramos este otro en el que se explica esta nueva técnica para la evaluación del TDAH.



martes, 22 de noviembre de 2011

Noticia sobre el TDAH


Un estudio presentado el 4 de octubre de 2011 refleja que el 96% de los españoles no sabe qué es ese trastorno. Los expertos recuerdan que es fundamental detectarlo a tiempo para que no afecte al rendimiento escolar o a la autoestima del niño.